domingo, 16 de junio de 2013

Los domingos son malos

Hoy es de esos días en los que acuden a tu cabeza pensamientos tipo: 


¿A donde voy? 
¿De donde vengo? 
¿Que hago con mi vida?
¿La vida es... ESTO?

Los cuales acuden con mucha más frecuencia en estas épocas (exámenes, calor, fines de semana sin salir a la p*ta puerta de la calle, etc.) y que no hacen mas que entorpecer tu ya más que complicada labor de concentrarte para meterte el tocho que tienes delante de tus narices y que te mira con cara de: 


"O empiezas a memorizarme ya o que tengas suerte, bonita!"



Así que he decidido hacer caso de la reflexión de una amiga y voy a intentar creerme lo que dice y aplicarme el cuento.

"Siempre estoy esperando a que la vida sea mas fácil. Apuesto a la baja. Menos riesgos, mas fácil. Y he pensando que tal vez no lo sea. Es posible que la lucha, superar un obstáculo después de otro, puede, que sea la vida.

Es lógico pensar que es muy deprimente. Que no acabaran todas esas, no se, que no será mas fácil, solo diferente. Pero no, no lo es. Es lo opuesto a deprimente. Te alivia oírlo. La vida es compleja, no hay nada simple ni fácil en ella. Así que puedo “dejar de esperar a que”… Dejar de esperar. Y puedo, empezar a vivir."


Y tu, ¿te lo crees?

lunes, 8 de abril de 2013

Estrenando pensamientos :)

Con mi ultima entrada en FB me di cuenta de que quizá no era el sitio más "apropiado" para compartir mis reflexiones o #microcuentos.
Por eso me he decidido a crear un espacio paralelo en el que seguro me voy a sentir mas cómoda, traduciendo mis pensamientos en entradas de un blog.

Estreno este espacio con mi ultima entrada de FB, la misma que ha generado este blog ;)


Hay días que todavía casi ni te has destapado cuando ya sabes, sientes que no va a ser un buen día. Piensas durante una fracción de segundo: "¿Y si me tapo, me vuelvo a dormir y espero a que sea mañana?" Lo triste es que pese a pensarlo, al final nunca lo hacemos.


No se si debí taparme y esperar que llegara otro día, lo que sí se es que estaba en lo cierto sobre el sino de ese día, cuando aún no me había ni destapado.